
El 13 de noviembre de 1992 fue el último día que vieron con vida a Miriam García, Toñi Gómez y Desirée Hernández, conocidas desde aquel momento como las niñas de Alcàsser. Los cuerpos sin vida de las tres jóvenes, de entre 14 y 15 años, aparecieron enterradas en una fosa setenta y cinco días después con signos de tortura y violación. El suceso conmocionó al país desatándose un circo mediático que siguió minuto a minuto el dolor de las familias, la investigación y el juicio.
Fruto de una investigación cargada de negligencias, surgió una teoría conspirativa defendida por el padre de Miriam, Fernando García, que señalaba a políticos y figuras de las altas esferas como responsables de los asesinatos apuntando a sectas satánicas en las que se violaba, torturaba y asesinaba a menores. García se apoyó en el criminólogo Juan Ignacio Blanco, que nunca creyó la versión oficial del caso que llevó a Miguel Ricart a la cárcel como culpable de los crímenes mientras que el otro acusado, Antonio Anglès, huyó del país y nunca más volvió a saberse de él.
Para apoyar su teoría, el criminólogo aseguró tener varias grabaciones en las que podía verse las torturas a las que fueron sometidas Miriam, Toñi y Desirée. Según Blanco, estas cintas fueron entregadas al ministerio del Interior hace dos décadas, pero se ocultaron debido a la gente poderosa que supuestamente estaría involucrada en los crímenes.
¿Saldrán a la luz?

mi opinión:
La historia de los crímenes de las niñas de Alcacer sigue generando interés en la sociedad
PUES NORMAL !!
LO QUE SORPRENDE, ES QUE LOS CULPABLES CREAN QUE ESO QUE HAN HECHO, SE VA A OLVIDAR.

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